Las claves para emprender en tiempos de pandemia

Adecuarse a las circunstancias que brinda el contexto, fomentar valores que hacen a la cultura emprendedora y a la resiliencia, basada en las motivaciones de los seres humanos para hacerle frente a la crisis generada por la pandemia de coronavirus.

El neurocientífico, Mariano Sigman fue el encargado de abrir el debate y se refirió a la capacidad extraordinaria que tenemos los humanos para adaptarnos a los cambios en las situaciones adversas y de cómo en la vida emprendemos grandes retos por una muestra de afecto, motivados por el deseo y el anhelo.

«Es importante entender la motivación y sus particularidades, que vienen solas y parecen no venir. Cualquier cosa que se asocie al hecho de ganar un premio es lo que produce placer y la única moneda es la dopamina»

Mariano Sigman

Según el neurocientífico, para superar la situación de encierro por el aislamiento social y preventivo, es necesario pensar en el futuro, en hacer cosas que tendrán una recompensa o que van a dar placer después, como un pacto con el tiempo. «En esencia, el emprendedorismo es una forma de ver y pensar. Uno va a una cita y no sabe cómo le va a ir, hay incertidumbre. Nadie juega un juego donde no está seguro que va a ganar, porque vive del motor. La incertidumbre es un motor esencial para el ser humano», amplió Sigman.

Según explicó, el combustible que moviliza a las personas son los abrazos, algo que está haciendo más difícil el tiempo en cuarentena. «Desde que somos muy pequeños el abrazo es muy anhelado. Nuestras motivaciones están propulsadas por el afecto y caminar tiene un combustible muy grande como el premio al final del camino», añadió.

La incertidumbre genera toxicidad y, a la vez, es el motor del cambio. «Cuando la realidad cambia abruptamente, uno tiene que cambiar. No queda otra. En situaciones difíciles, como en las que está hoy la gente, se exige mucho, está pasando algo similar en el comportamiento. En este momento tan particular, las personas quieren resolver todo al mismo tiempo, se exige mucho y todo eso junto es demasiado. Cuando te pedís tanto, terminás paralizándote. Es importante ser compasivos y entender que en un momento difícil como este no conviene ser todo lo estupendo que podemos imaginar ser en un momento así», destacó.

Hacer lo que hacemos, aceptar el compromiso y el valor de hacer; saber qué cosas se pueden cambiar y las que no. Por ejemplo, pensar en cuándo va a salir la vacuna o decidir cómo va a salir el país de este virus, aseveró Sigman, «son cosas que no podemos elegir» .

Siguiendo la línea de la charla que estaba enfocada en el trabajo en equipo, el esfuerzo y la resiliencia, Ginóbili le mandó un mensaje a los emprendedores para que triunfen en lo que hacen. Y, explicó que, en su caso, le sirvió creer en lo que hacía y nunca creyó que lo que hacía era un trabajo. «Emprendan en algo que los motive y hagan la diferencia, que dedicarle 16 horas al día no sea un tormento y una carga total, busquen algo que les divierta y los haga feliz y no piensen simplemente en un premio financiero o económico», aconsejó el bahiense.

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