Cómo superar el miedo al fracaso al momento de emprender

¿Quieres comenzar tu propia startup pero tienes temor a no lograrlo con éxito? Descubre en este artículo como el miedo es algo necesario y el éxito algo totalmente relativo

El miedo, pero especialmente el miedo a fracasar es uno de los grandes desafíos que todo emprendedor debe enfrentar. Pero lo que más cuesta entender, es que este tipo de temor es totalmente normal.

¿Acaso tú crees que los grandes empresarios como Steve Jobs o Elon Musk no tuvieron miedo? ¡Pero claro que sí!, la diferencia fue que tuvieron la determinación y la perseverancia para no dejarse vencer frente a los obstáculos mentales.

“El acordarme que moriré pronto es la herramienta más importante que he encontrado para tomar grandes decisiones en mi vida. Las expectativas, el orgullo y el miedo al rechazo se deshacen ante la muerte dejando ver lo único importante. Recordar que morirás es la mejor manera de no caer en la trampa de tener algo que perder. Ya estás desnudo, no hay razón para no seguir tu corazón”.

Este fragmento es parte del famoso speech que Jobs dio en la Universidad de Stanford en 2005, no utilizó directamente la palabra “miedo”, pero sí habló de la herramienta contra el miedo a fallar.

A partir de aquí podemos asegurar entonces que el primer paso es aprender que el miedo puede ser tu peor enemigo o tu gran compañero. Eso dependerá de ti.

Si vamos a la raíz más profunda de la cuestión, el miedo es una emoción adaptativa que nos ha permitido sobrevivir como especie. Su misión es la preservación. Por lo tanto, no hay nada de negativo en su esencia.

Sin embargo, es cierto que siempre los seres humanos estamos buscando “lo seguro”, un terreno firme donde poder pisar y construir.

Frente a esto surge el miedo al fracaso, la incertidumbre, el no saber cómo manejar el futuro. El saber que podemos imaginarnos cómo debería ser pero no hay forma de controlarlo.

El miedo de la mayoría de los emprendedores se resume miedo a no ser capaz, al rechazo social, a decepcionar a los seres queridos e incluso al compromiso (asumir la responsabilidad que implica liderar un negocio).

Algunas estrategias que puedes tomar si estás comenzando con tu emprendimiento

1 – Evalúa de forma realista los posibles riesgos.

En la mayoría de los casos, el miedo al fracaso surge de una sobrevaloración extremadamente negativa de las consecuencias que pueden tener nuestras acciones.

Pensamos que el siguiente paso nos puede introducir en el peor escenario. Y aunque paralizarnos nunca es positivo, si lo es ser precavidos, por eso puedes evaluar el riesgo a través de dos preguntas clave:

¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Qué probabilidades hay de que eso ocurra?

Si las respuestas implican una pérdida irreparable, no tomes esa acción. De lo contrario ¡manos a la obra!

La evaluación realista te permitirá lograr lo que nosotros llamamos riesgos inteligentes: los riesgos inteligentes son aquellos en los que los posibles beneficios son mucho mayores a largo plazo que las posibles pérdidas a sean a corto plazo.

2 – Aprende de los errores ajenos.

Esto no significa que no debes cometer los mismos errores que los demás y tampoco que si no haces lo que los demás hicieron, a ti te vaya a salir todo perfecto. Simplemente significa que no te cierres, que mires, que aprendas y que investigues.

Abrirse a aprender de los errores ajenos es capitalizar la experiencia que ellos desarrollan, reconocer que podemos salvarnos de hacer lo mismo y aprovechar para abrir nuevas posibilidades desde lo que enseñan.

No pierdas la oportunidad de indagar sus experiencias, escuchar sus vivencias y ayudar en la medida de lo posible para aprender a hacer distinto.

3 – Empieza a fallar más

Quizás pienses que has leído mal, pero no. Te lo estamos diciendo, ¡empiezas a fallar más!

Piensa que evitar el fracaso, ya es fracasar. Te invitamos a resignificar el concepto de fracaso, a partir de hoy cada fracaso es «UNA NUEVA OPORTUNIDAD QUE EL UNIVERSO TE DA PARA VOLVER A INTENTARLO.«

El problema es que normalmente importamos la idea del éxito social que los demás tienen, y con el fracaso hacemos exactamente lo mismo.

Eso nos convierte en seres demasiado exigentes con la consecución y la preservación de cosas que en realidad no son prioritarias en nuestra vida, sino solo cuestiones que esperan los demás.

En conclusión, si el éxito depende de lo que valoren los demás… con el fracaso podemos entender que ocurre lo mismo, ¿no?

4 – Rebaja el nivel de incertidumbre

Como lo dijimos al principio, una de las principales razones del miedo al fracaso, es la incertidumbre.

Una forma de “enfrentarla” es buscar la mayor información posible. Paralizar tu proyecto por falta de formación es algo realmente absurdo.

Para hacerlo te vamos a proponer algo importante, ESPECIALÍZATE. Si no sientes la seguridad, aprender es el primer paso.

 5 – No te encierres

Siempre recuerda que necesitamos de los otros para aprender. Reunirte con otros emprendedores será algo realmente productivo para ti. Puedes entrar en contacto con otros de forma online a través de foros y grupos especializados, como off-line en reuniones o espacios de coworking.

Los masterminds son otra buena fórmula de avanzar junto a un grupo reducido de personas que están en el mismo punto que tú en su proyecto.

Dentro de este punto y si la idea de grupo no termina de convencerte, puedes contratar un mentor, es decir, un profesional que pueda acompañarte en el proceso.

De igual manera, debes tener cuidado de hacerte dependiente de este tipo de servicios, ya que reducirá tu capacidad de tomar decisiones por ti mismo y hacerte cargo de ello.

Recuerda, el fracaso no es algo negativo, es simplemente una nueva oportunidad para volver a intentarlo. Es necesario y sano fallar para crecer y emprender

Nunca te olvides, que es peor intentarlo y fracasar a no haberlo intentado nunca.

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